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El medio ambiente siniestrado

Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó. - Hechos 17:30-31.

Durante una conferencia sobre el porvenir de la tierra, un especialista en medio ambiente denunciaba la irresponsable utilización que el hombre hace de los recursos naturales.

«El problema -decía él-, ya no consiste en volver al estado del pasado, sino en preservar temporalmente lo que todavía queda. No podemos volver al huerto; sólo podemos rumiar nuestro pecado. El paraíso está perdido; el juicio final está cerca».

Este orador se refería a la Biblia. Y en efecto, a ella y a su Autor se debe acudir cuando ya no queda esperanza; a él, que también es el Creador del universo.

-El huerto del Edén, el paraíso, es el lugar donde después de la Creación Dios colocó al hombre, un lugar perfectamente adaptado a sus necesidades y a su felicidad.

-Por desdicha, el primer pecado fue cometido en ese huerto. Esta primera desobediencia deshonró a Dios y trastocó todo: la vida del hombre y el estado de la creación (Romanos 8:20-23). En resumidas cuentas, el pecado corrompe el mundo moral, y en todas las esferas trastorna el orden establecido por Dios.

Dios en la Biblia asegura un maravilloso porvenir a todo aquel que cree en Jesucristo. También asegura que, después de los juicios anunciados en el Apocalipsis, la creación entera gozará de una era de felicidad de mil años (Isaías 11:1-10; 32:1-2, 15-18; etc.).