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El hospital de Beaune

Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. - Efesios 2:8-10.

El hospital de Beaune en Francia atrae muchos turistas. Construido en 1443 por Nicolás Rolin, canciller del duque de Borgoña, Felipe el Bueno, fue el medio de aliviar las numerosas desgracias que existían en el ducado después de la Guerra de los Cien Años. Al visitar estos lugares, uno se siente conmovido, pensando en las abnegadas enfermeras que han cuidado innumerables enfermos desde la Edad Media hasta el siglo XX. El guía que conduce a los visitantes explica que Nicolás y su esposa decidieron crear ese hospital para comprar su salvación.

La Biblia, la Palabra de Dios, afirma explícitamente que no es posible obtener la salvación por medio de obras (Efesios 2:8-9). Pero afirma enfáticamente que el pecador -y esto nos concierne a todos- puede ser justificado gratuitamente por la gracia de Dios (Romanos 3:24). ¡Qué maravillosa nueva! La sangre de Jesús fue derramada para pagar nuestra deuda moral con Dios. Todo aquel que cree en la obra perfecta que el Señor Jesucristo cumplió por él en la cruz es salvo.

¿Significa esto que un cristiano no debe hacer buenas obras? Al contrario, la Biblia se lo recomienda, pero las efectuará porque es salvo y no para ser salvo, ¡allí reside la diferencia!